viernes, 8 de enero de 2010

Deseme como te deseo

Luego empezé a buscar el timbre, desesperada, y no estaba, simplemente no estaba, ¡qué rabia!. No estaba. Luego se abren las puertas y me di cuenta que nunca estubo, estaba en el metro, me bajé, todo estaba normal, todo, todo. Todo esta bien, todo menos yo.

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